Escuche, ¿por qué no somos todos como hermanos los unos para los otros? ¿Por qué hasta el mejor hombre siempre parece ocultarle algo al otro y guarda silencio a causa de ello? ¿Por qué no decir francamente, en el acto, lo que hay en tu corazón, cuando sabes que no estás arrojando tus palabras al viento? Pero no, todos miran como si fueran m á s s e v e r o s d e l o q u e e n r e a l i d a d s o n, como si todos temieran herir sus sentimientos al exponerlos muy de repente.
Noches blancas - Fiódor Dostoievsky
Muy dosto.
ResponderEliminarEs parte de muchas cosas lo que planteó, no te parece?
Se me ocurre entre otras cosas: no re-velar el pensamiento por miedo, por no saber expresarlo, por (tal cual dice dosto) pensar que hieren, o quizas (y esto me aprece mas trsite) porque socialmente no "queda bien".
La naturalidad de las conversaciones de ahí me dejan fascinada. Es simplemente eso, naturalidad, ser.
sin rodeos
sin miedos
sin prejuicios por perjuicios
que interesante, cuando recreamos ese esenario
en un ambito de amistad
no?
amor colega espiritual